Nuestras pisadas, que impulsaron el movimiento nacional, permitieron marcar una huella imborrable para nuestra realidad: una huella indígena, una huella de humildad, una huella de agradecimiento, una huella de respeto, una huella de amor y fraternidad.

La misma huella que marcó la historia de nuestra comunidad e identificó tiempo y momento para entregar una alta responsabilidad, por primera vez, en las manos de una mujer.

De mis manos que sujetaron a mis padres y hermanos, de las mismas manos que cuidan a mi familia y que palpan la historia de su comunidad, de esas manos que han luchado por la justicia, se conduce con orgullo, respeto y dignidad el desarrollo de San Andrés Cholula.

Mi trabajo se dirige a cumplir con los compromisos de quienes me brindaron su confianza en las urnas y con la atención de las demandas de toda la población que conforma nuestra comunidad.

Nuestro esfuerzo cotidiano es también un lazo de amistad con quienes son leales a sus ideales y representan una posición distinta a la del Movimiento de Regeneración Nacional. A ellos también les agradezco su trabajo y compromiso porque con el debate establecido mejoramos cada acción emprendida.

Los movimientos, como referente en nuestra historia nacional, invitan a la búsqueda de una mayor justicia social, por ello, lejos de registrar encono, nuestra labor a partir de ser Gobierno se ha dirigido al logro de bienestar.

Con este principio como baluarte en nuestro actuar, atendemos el presente y forjamos los pilares para un adecuado ambiente social, económico, urbano, de seguridad, tranquilidad y, ante todo, honesto.

La prioridad otorgada al San Andrés Tradicional es el reconocimiento al rezago que se tiene con nuestros pueblos originarios y juntas auxiliares; es el rechazo a la política de negación heredada por administraciones del pasado.

De forma complementaria al criterio de prioridad establecido, la estrategia planteó un esquema de Transición Territorial, mediante el cual se garantizó la atención a zonas situadas en los espacios de modernidad.

Cierto es que las incesantes inversiones realizadas en la zona de transición han resultado insuficientes para incrementar los niveles de bienestar y han generado desequilibrios territoriales con un desgaste a nuestra identidad, sin embargo, hoy representan parte de la realidad municipal e intermunicipal y, por tanto, su negación o limitación en atención nos conduciría a una cerrazón gubernamental.

Así, la estrategia mediante el esquema de Transición Territorial posibilitó y se distinguió, en primer lugar, por impulsar la reestructura de los instrumentos urbanos que norman en crecimiento, a efecto de garantizar una armonía territorial, mientras que, en un segundo momento, postuló una oferta de acciones y servicios para su atención.

La responsabilidad social de nuestro Gobierno ha permitido impulsar el equilibrio en el desarrollo y preservar un espacio de diversidad cultural con alta riqueza histórica, que se entrelaza con la modernidad en un contexto de bienestar. Así, con la estrategia y sus esquemas de actuación base, se ha resguardado cada una de las acciones con sentido humano, las cuales hemos integrado como parte de nuestra agenda de trabajo.

Esta agenda, ante la herencia desalentadora, recogió el reclamo por un Gobierno honesto, capaz de emprender acciones con solvencia social, perspectiva integral y compromiso ético por atender a los más necesitados.

Mi amor por San Andrés me ha permitido conducirme con integridad y entereza para hacer del amor y la solidaridad, compañeros que nos permitan enfrentar los desafíos de nuestra realidad.

En este episodio histórico para nuestra nación, me resulta gratificante que desde mi origen indígena y condición de mujer pueda rendir cuentas e informar el estado que guarda la Administración municipal. El trabajo expuesto es fruto de mujeres y hombres con valores y principios que les comprometen día a día a mejorar las condiciones de vida para las familias de nuestra comunidad.

Empero, sin duda, mis palabras, cobijadas por los hechos que se constatan en el ambiente local, se nutren por quienes creen en la democracia para evadir los miedos y prejuicios que detonan la intolerancia.

El triunfo de nuestro movimiento es la suma de muchas voluntades y de la tolerancia a la diversidad de opiniones. Hoy conservamos y atesoramos nuestras costumbres y tradiciones respetando la pluralidad de visiones.

Fuimos testigos de una elección histórica y continuamos siendo actores centrales de un cambio de régimen en el que priva la verdad y la honestidad.

Pero, además, somos partícipes de un Gobierno con sentido social que reconoce que las personas se encuentran al centro de la acción pública, y que antepone los valores como directores en las labores emprendidas.

Hoy, el Gobierno no puede ser rehén de la polarización, el encono y el resentimiento, por el contrario, debe ser sensible a todas las posturas, prioridades y necesidades sociales; debe presentar una agenda integral que retome el carácter positivo de la política para presentar propuestas basadas en el amor, la justicia, el respeto y la dignidad.

De esta manera, con el respaldo de los diálogos celebrados en campaña, con el recorrido diario de nuestro espacio, con los rostros y voces de los sanandreseños con quienes comparto sueños y anhelos, así como con los mismos que me impulsaron a librar batallas en las que aprendí que nadie es profeta en su tierra, diseñamos y pusimos en marcha acciones con sentido humano como base de nuestro Gobierno.

Estas atienden una visión de justicia y equidad compuesta por un enfoque que otorga prioridad a los espacios originarios y se complementa por otro que prioriza la administración de aquellos orientados a la transición territorial.

De estos enfoques se desprende la Estrategia de Atención Periférica y Transición Territorial diseñada con el cobijo de la justicia y a partir de las expectativas que los ciudadanos, rezagados de la acción del Gobierno y limitados a las prebendas temporalmente compartidas, expresaron en su estado de ánimo y en la confianza por ser escuchados.

Si bien mi compromiso constitucional obliga a la atención absoluta de la territorialidad, mi responsabilidad moral, mi amor por esta tierra y mi lucha incansable por la justicia, me orientó a otorgar prioridad a nuestras juntas auxiliares para proporcionar armonía y equidad.

Mediante la estrategia se expone una reflexión de justicia social y la salvaguarda de nuestros orígenes con el objetivo de que San Andrés mantenga una conexión con su pasado y se vincule con los retos de nuestros tiempos.

De esta manera, logramos unificar criterios y visiones para encauzarlos en la conformación de un municipio que brinde garantías para su población en el acceso a servicios básicos; un municipio con desarrollo y crecimiento económico a través del impulso a las vocaciones productivas locales y el aprovechamiento de las ventajas competitivas; un municipio con responsabilidad ambiental, con orden y coherencia territorial; un municipio con tranquilidad y paz; así como un municipio administrado por un Gobierno eficiente, eficaz y efectivo.

Además, bajo la misma actuación lógica y respetando nuestro patrón técnico procedimental, las acciones emprendidas atendieron los compromisos de la Nueva Agenda Urbana y se vincularon con las condicionantes transversales de la Agenda 2030, la protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, las acciones por la igualdad entre mujeres y hombres, así como los parámetros de la Guía Consultiva de Desempeño Municipal.

Hoy, con ello puedo compartir que somos el primer municipio de la entidad que estructuró su Plan Municipal de Desarrollo en torno a las condicionantes de carácter nacional e internacional, que permiten garantizar el respeto a los derechos humanos y determinan el rumbo gubernamental hacia la sustentabilidad, la sostenibilidad y el bienestar.

No es una simple alineación o atención discursiva. Es la representación del compromiso que la Administración municipal ha tomado para determinar metas, asignar presupuesto y emprender esfuerzos y así sentar las base que nos permitan, en el mediano y largo plazos, transformar nuestra realidad local, regional, estatal y nacional.

Con amor, justicia y legalidad, cada una de las acciones planeadas, programadas, presupuestadas y ejecutadas, ha sido sujeta a evaluación en su desempeño, pero también contrastada con los impactos en la realidad de la sociedad.

María Fabiola Karina Pérez Popoca – Presidenta Municipal Constitucional
San Andrés Cholula, Puebla